CASAS RURALES casas rurales

Echa cuentas y te saldrán rosarios

Échale guindas al pavo.

Échame pan y llámame tonto.

Echando mucho aceite en la sartén, cualquiera fríe bien.

Echar confites a un cochino, es desatino.

Echar las campanas al vuelo.

Echar leña al fuego.

Echar margaritas a los puercos.

Echar sapos y culebras por la boca.

Echarse la soga al cuello.

Échate a enfermar y verás quien te quiere bien o quien te quiere mal.

Educación y pesetas, educación completa.

EI que algo quiere, algo le cuesta.

EI tomate hasta que se remate.

El abad canta donde yanta.

El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.

El abad que no tiene hijos, es que le faltan los argamandijos.

El abad y el gorrión, dos malas aves son.

El agua de agosto quita vino y no da mosto.

El agua de San Juan, quita aceite, vino y pan

El agua en invierno duerme sola.

El agua hace sudar; el vino, cantar

El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.

El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.

El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él

El ama brava, es llave de su casa.

El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.

El amo imprudente, hace al mozo negligente.

El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.

El amor da al necio osadía y entendimiento.

El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.

El amor de lejos, es para los pendejos.

El amor de los asnos entra a coces y bocados.

El amor de los gatos, a voces y por los tejados.

El amor entra con cantos y sale con llantos.

El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.

El amor es el vino que más pronto se avinagra.

El amor nunca hizo ningún cobarde.

El amor nunca se paga sino con puro amor.

El amor que se alimenta de regalos, siempre está hambriento.

El amor verdadero entra por el agujero.

El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.

El amor y el dinero no pueden estar ocultos.

El amor y el vino sacan al hombre de tino.

El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.

El amor y los celos  son compañeros.

El amor, de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.

El amor, entra por la cocina.

El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.

El año bueno, el grano es heno; el año malo, la paja es grano.

El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra

El año que es de leche, hasta los machos la dan

El arado rabudo, el arador, barbudo.

El aragonés fino después de comer tiene frío

El árbol que no da frutos, da leña.

El arte de agradar es el arte de engañar (Gracias a Juancho)

El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.

El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.

El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.

El asunto de la jodienda no tiene enmienda.

El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.

El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.

El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.

El beber es caballero, y el comer villano y grosero.

El beber es hidalgo, y el comer es villano.

El bien viene andando, pero el mal voland

El borracho vendería los pantalones por bebe

El borracho, de nada tiene empacho.

El borriquito delante, para que no se espante.

El buen alimento cría entendimiento.

El buen cirujano. opera temprano.

El buen instrumento saca maestro

El buen libro de las penas es alivio.

El buen nabo, por Santiago tiene cabo.

  El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.

El buen paño, en el arca se vend

El buen tiempo ayuda en el trabajo.

El buen vinagre del buen vino sale

El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.

El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.

El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.

El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.

El buen vino, en cristal fino; y el peleón, en el jarro o en el porrón.

El buen vino, se bebe en cristal o en vidrio.

El buen vino, se ha de beber en cristal fino.

El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.

El buey donde pace, y el hombre donde nace.

El buey no es de donde nace, sino de donde pace.

El buey suelto bien se lame.

El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.

El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.

El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.

El café, en taza, y los toreros, en la plaza.

El caldo, en caliente; la injuria, en frío.

El camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.

El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.

El can en agosto, a su amo, vuelve el rostro.

El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.

El casado por amor vive vida con dolor.

El casado, casa quiere.

El casamiento y el caldo pelando.

El cebo es el que engaña, que no la caña.

El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.

El chisme enfada y el chismoso enfada.

El chorizo no es dañino si se cuece en vino fino.

El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.

El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.

El comer mató a muchos; el hambre, a casi ninguno.

El comer y rascar, todo es empezar.

El comer, es maestro del beber.

El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.

El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.

El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.

El corazón no habla, mas adivina aunque calla.

El cornudo es el último que lo sabe.

El cuclillo, solo sabe su estribillo.

El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.

El culito no esta ahora para besitos (Gracias a  Rafael Yates)

El dar es honor; el pedir, dolor.

El dar y tener, seso ha de menester.

El deseo hace hermoso lo feo.

El desgraciado va por agua al río y se encuentra el cauce vacío.

El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.

El día en que la mierda valga dinero, los pobres nacerán sin culo.

El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.

El diablo sabe mas por viejo, que por diablo.

El diablo sólo tienta a aquel con quien ya cuenta.

El diablo, harto de carne, se metió fraile.

El diez de abril, al cuco verás venir.

El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.

El dinero del mezquino anda dos veces el camino.

El dinero del pobre dos veces se gasta.

El dinero no da la felicidad, pero ayuda.

El dinero y el amor, son dos cosas que no se pueden ocultar.

El dinero, hace al hombre entero.

El ejercicio hace maestro al novicio.

El empezar, es el comienzo del acabar.

El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.

El enamorado y el pez, frescos han de ser.

El enjambre de abril para mí, el de mayor para mí hermano, el de junio para ninguno.

El envidioso es de tal ser que no se le indigesta lo que come, sino lo que ve comer.

El espantajo sólo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.

El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.

El fin justifica los medios.

El flojo y el mezquino andan dos veces el camino.

El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.

El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.

El fraile, la horca en el aire.

El francés no es de natura si no prende al que se asegura.

El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.

El gato escaldado, del agua fría huye.

El gato maullador, nunca buen cazador.

El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.

El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.

El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.

El gozo en el pozo.

El hábito no hace al monje.

El hablar bien, poco cuesta.

El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.

El hablar, es más fácil que el probar.

El hable es plata, el silencio es oro.

El hacer bien a un bellaco es guardar agua en un saco.

El hacer bien a un villano es echar agua en el mar.

El hambre es la buena, no la comida.

El hambre tira, y el orgullo me levanta.

El hambre viene sola, pero no se va sola.

El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.

El hierro caliente se dobla fácilmente.

El hijo de la cabra, cabrito ha de ser

El hijo que está en casa no es estimado por los padres.

El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.

El hombre a los treinta, o vive o revienta.

El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.

El hombre apercibido medio combatido.

El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.

El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.

El hombre donde nace, el buey donde pace

El hombre en la plaza, la mujer en la casa.

El hombre es como el oso, entre más peludo, más hermoso.

El hombre es fuego y la mujer estopa: llega el diablo y sopla.

El hombre es un animal de costumbres.

El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.

El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.

El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.

El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.

El hombre propone, y Dios dispone.

El hombre rico tiene aduladores, no amigos.

El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.

El hombre y el oso, cuanto más feo más hermoso.

El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.

El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.

El huevo, fresco, y el pan, moreno.

El huevo, mientras más cocido, más duro.

El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.

El ignorante al ciego es semejante.

El ignorante es poco tolerante.

El ignorante y el ciego, caminan a tiento.

El inferior paga las culpas del superior.

El infierno está empedrado, de buenas intenciones.

El infierno está lleno de buenos deseos y el cielo de buenas obras.

El interés dueño del mundo es.

El interés tiene pies y yo también.

El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.

El joven armado y el viejo arrugado.

El joven conoce las reglas y el viejo las excepciones.

El juego la mujer y el vino, sacan al hombre de tino.

El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.

El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.

El Juez, derecho como la viga del techo.

El labrador antes sin orejas que sin ovejas

El labrador siempre esta llorando, unas por duro y otras por blando.

El labrador tiene que sembrar para recolectar.

El ladrón cree que todos son de su condición.

El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.

El león, no es como lo pintan.

El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.

El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.

El lobo, harto de carne, métese a fraile.

El lunes, ni las gallinas ponen.

El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.

El maestro ciruela que no sabe leer y pone escuela.

El maestro sabe lo que hace.

El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.

El mal caldo, hirviendo y soplando.

El mal cobrador hace mal pagador.

El mal de muerte no hay medico que lo acierte.

El mal de vientre no se cura con agua caliente.

El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.

El mal entra como loco, y sale poco a poco.

El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.

El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.

El mal para quien lo fuere a buscar.

El mal que no tiene cura es la locura.

El mal trago, pasarlo pronto.

El mal, para quien le fuere a buscar.

El malo para mal hacer, achaques no ha menester.

El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.

El mandar no quiere par.

El mayor desprecio es no hacer aprecio.

El médico mata, y el cura lo tapa.

El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.

El mejor escribano, echa un borrón.

El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.

El mejor suegro, vestido de negro.

El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.

El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.

El melón y la mujer, son difíciles de conocer.

El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.

El miedo guarda la viña, que no viñadero.

El miedo, no anda en burro.

El miserable y el pobre, las paga doble.

El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.

El movimiento se demuestra andando.

El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.

El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.

El mucho trato hermana al perro y al gato.

El mucho vino no guarda secreto ni cumple palabra.

El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.

El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

El muerto al pozo y el vivo al gozo.

El muerto en la guerra no sacó ningún provecho.

El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.

El muerto y el arrimado, a los tres días apesta.

El muerto y el ausente, no son gente.

El mundo es para los osados, no para los tímidos y callados

El necio cree, que todo lo sabe.

El necio o no se casa o se casa mal.

El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.

El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.

El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.

El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.

El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.

El oficio quita el vicio.

El ojo del amo, engorda el caballo.

El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.

El padre para castigar y la madre para tapar.

El pájaro no se caga en el nido.

El palo dado... ni Dios lo quita.

El pan comido, hace al que lo da amigo

El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos

El pan es freno del vino.

El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.

El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino que salte a ellos.

El pan, por el color; y el vino, por el sabor.

El pastor come la oveja y viste la pelleja.

El pastor ruín, por no dar un paso, tiene que dar mil.

El pensamiento postrero es más sabio que el primero.

El peor de los males, es tratar con animales.

El perdón sobraría donde el yerro falta.

El perfume bueno viene en frasco pequeño.

El perro con rabia, de su amo traba.

El perro de buena raza hasta la muerte caza.

El perro del hortelano, ni come la berza ni  la deja comer.

El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.

El perro flaco todo es pulgas.

El perro le manda al gato, y el gato a su cola.

El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.

El perro viejo, si ladra, da consejo.

El perro y el niño, donde ven cariño.

El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.

El pescado en mayo, a quien te lo pida dáselo.

El pescado y el huesped, a los tres días hieden.

El pescar con caña, requiere paciencia y maña.

El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.

El pez grande se come al chico.

El pez por la boca muere.

El pez que busca anzuelo, busca su duelo.

El plato de la mesa ajena se antoja mas que el propio.

El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.

El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.

El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.

El primer año es el difícil, todos los demás ya son iguales.

El pudor de la doncella la hace aparecer mas bella.

El puro y la mujer , acertar y no escoger.

El que  vive bien y santamente, antes de tiempo ve la muerte.

El que a bestia hace mal, es más bestia que el animal.

El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

El que a burros favorece, coces merece.

El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.

El que a cuchillo mata a cuchillo muere.

El que a hierro mata , a hierro muere.

El que a la bestia hace mal, es más bestia que el animal.

El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.

El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.

El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.

El que a los quince no tiene a los veinte no espere.

El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.

El que a los suyos parece, honra merece.

El que a mi casa no va, de la suya me echa.

El que a mi casa no viene, de la suya me despide.

El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.

El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.

El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.

El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.

El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.